Acuerdo de paz en Colombia.

¿Qué está en juego para Colombia el 2 de octubre?

¿Y si gana el SÍ? ¿Y si gana el NO?

Solo quedan tres grupos criminales potentes en Colombia. Pero ninguno de la fuerza, el simbolismo histórico y el recorrido de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). De ahí la importancia del anuncio de que el Gobierno colombiano y la guerrilla más antigua y sanguinaria del país acordaron este 24 de septiembre los últimos puntos pendientes de la agenda política que empezaron a discutir hace cuatro años. Eran los últimos obstáculos que debían sortear para que las FARC, que cuenta con unos 20.000 integrantes, desaparezcan como banda terrorista y comiencen su controvertida andadura política.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos afirmó el envío al Congreso el texto del acuerdo de paz con la guerrilla con objeto de que convoque el plebiscito para refrendar lo pactado, que se celebrará el próximo 2 de octubre. “Terminada la negociación y concluido el acuerdo, queda en manos de ustedes -de todos los colombianos- decidir con su voto si apoyan este acuerdo histórico que pone fin a este largo conflicto entre hijos de una misma nación”, manifestó.

Para que el acuerdo de paz sea aprobado en el plebiscito, la opción del “sí” debe obtener al menos el 13 % del censo electoral, es decir un mínimo de 4.396.626 votos.

Autoridades colombianas aseguran que el histórico pacto es el “mejor acuerdo posible”, el “viable”. ‘Iván Márquez’, representante de la gueriila, ha expresado que se ha ganado “la más hermosa de todas las batallas, la de la paz de Colombia” y señaló que este acuerdo de paz es “el más anhelado de Colombia” y que “tendrá que ser convertido (…) en norma pétrea que garantice el futuro de dignidad para todos y todas”.

 Si gana el sí…

  • Empiezan a contar para las FARC los plazos de desmovilización y desarme y entrarían en una profunda etapa de reflexión sobre cómo sería su nueva vida para entrar en la política.
  • Se abre en el país un amplio debate político: sobre la amnistía para la guerrilla rasa de las FARC, la integración del Tribunal Especial de Paz y la integración de los acuerdos al bloque constitucional, entre otras materias.
  • Se estaría ante la posibilidad más cercana de conocer la verdad que han reclamado las víctimas.
  • La política debería empezar a cambiar de llevarse a cabo los ajustes institucionales electorales junto con el ingreso de nuevos actores como son las comunidades más afectadas por el conflicto y el nuevo partido de las FARC.
  • Seguirán adelante programas como el desminado en asocio con las FARC y la desconexión de las FARC con el negocio del narcotráfico y la minería ilegal.
  • Empieza a haber una nueva mirada hacia Colombia desde el exterior.

Si gana el no…

  • Colombia seguirá adelante, pero tan dividida como hasta ahora con las consecuencias que ello ha traído como la dificultad para el logro de consensos hasta en temas de primer orden como lo es la política internacional o temas sensibles como los derechos de las minorías o la educación sexual.
  • Al no haber respaldo ciudadano, las FARC harán uso de los protocolos para regresar a sus campamentos originales y seguir en la lucha armada.
  • Con un gobierno Santos debilitado, podría haber ruptura definitiva de la Unidad Nacional ante el afán de marcar distancias de cara a las elecciones de 2018. Caso Vargas Lleras.
  • El uribismo podría quedar ampliamente fortalecido para las elecciones de 2018 y con un sofá amplio para sentar a muchos inconformes con las negociaciones de paz.
  • Se frenarán las acciones que ya vienen andando de manera conjunta con las FARC para el postconflicto y se abriría un gran interrogante sobre la suerte de las ayudas de la comunidad internacional para el postconflicto.
  • De cara a la comunidad internacional, Colombia habría hecho el oso más grande de la historia al celebrar de manera anticipada un acuerdo al que le faltaba lo más importante: la decisión ciudadana.
Categorías
Política
No hay comentarios

Responder

*

*

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

RELATED BY